Cuando un grupo de música escoge su nombre para darse a conocer es, quizás, uno de los momentos más importantes dentro de la vida de una banda. Tienes que definirte en una palabra, una frase o una expresión. Tu nombre te define.

En el caso de los argentinos Cuarteles de invierno, su nombre define un lugar propio para disfrutar su música y donde, sospecho yo, también fue compuesta. Las canciones de “Cuarteles de Invierno” se disfrutan en un sitio apartado de este mundo, una habitación de techos altos o una casa en una playa, alejado de todo, donde el aislamiento y los recuerdos son gasolina para los sentimientos y los reproches se cocinan a fuego lento.

Porque su música es casi un estado de animo. Un manto de shoegazer planeador con unas guitarras y teclados lánguidos y melodramáticos con ecos del “Disintegration” de The Cure que aportan cierta calidez a unas letras compuestas casi desde el abismo del fin de una relación. Temas como

“Constitución” (“No construyas tu ciudad / al lado de un volcán / Sé que te tentás / en verlo en explotar”) o “Mijáil” (“Tengo miedo de oír / las cosas que jamás / quise escuchar”) son pruebas más que refutables de la poética del grupo.

De esta manera, Cuarteles de Invierno construyen un sólido debut con canciones que funcionan como iceberg musical donde el frío puede arder.

Puedes escuchar el disco aquí:

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